Algunas cosas de ayer, hoy y anoche.

IMG_20131015_084231_0Todos los días, sin importar el año o el mes, mucha gente corre para llegar, ya no a tiempo sino simplemente llegar.

Llegar para unirse a la “water cooler gang”, o bien para checar su hora de entrada obligatoria y después tomar sus quince minutos de tolerancia reglamentaria, (“Están en el contrato colectivo, jefe”), mientras sus clientes esperan a que llegue la hora de apertura.

IMG_20130702_083802_328Tal vez sea por eso que algunas veces me encuentro con el espacio y el tiempo suficiente como para pensar en cosas divertidas, en algo que leí o ví, en las actitudes y rostros de la gente con la que me encuentro. Aunque no lo hago muy seguido.

Fundamentalmente, me gusta observar, ser testigo de lo que sucede, guardarlo en mi mente, reflexionar sobre ello y tratar de ubicarlo en un contexto que, muy seguido, resulta ser una parodia de lo que veo o escucho.

Algo de vivir en el D.F. es ver cómo la gente trata de conseguir tantas cosas con las que sueña, algunas veces las consigue y, aún así, no es feliz.
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Escuchar sus conversaciones, reales o virtuales, contando que aprobaron un examen, lograron titularse, recibieron una casa, un auto, una piscina, o un dinosaurio y en el fondo todo lo que realmente querían era más alcohol u otro “toquecito”.

Mirar sus perfiles en facebook o twitter, donde aparecen con la cuba en la mano y, en el mejor de los casos, un cigarrillo en la boca.

Biografías donde las palabras más comunes son: “sarcástico”, “irreverente”, “misántropo”, etc..

O ver la práctica del deporte más antiguo de la tierra, quejarse de todo sin hacer nada por cambiarlo; de hecho, en otro contexto, comentaba algo de esto con Alberto, en twitter. O bien, quejarse cuando alguien hace algo, si no lo hace también hay que quejarse. Seguramente en el medievo era exactamente igual.

Pero es fascinante ver que la gente sigue haciendo lo mismo.Puerta Gaby

No deja de “romper las bolas”, a pesar de los ladridos de los perros.

But if you try sometimes well you might find

Cruce de Insurgentes y San Fernando, México, D.F.Disto mucho de ser el ser humano más grande, puro, sensible, o simplemente amable que existe en la tierra.

El vacío que pretendemos sea substancial es ridículo, particularmente cuando viajamos durante una soleada mañana en el transporte público.

Esa mañana opté por tomar una ruta distinta, a las que habitualmente utilizo, para ir al trabajo; lo cual era bastante arriesgado ya que se estaba haciendo tarde y no sabía si la ruta sería más conflictiva o estaría despejada.

La ruta me pareció de una zona urbana real, y no la obra en construcción que parecía todavía hace unas semanas. Bajé hacia la Av. de los Insurgentes, muchos autos para la hora y todos los conductores mostrando sus mejores dotes para ser contratados por Ferrari o McLaren. Poco a poco se hizo evidente que no habría complicaciones en llegar a la oficina en tiempo, el autobús avanzaba constante y, curiosamente, seguido por otro más.

Pasamos con relativa facilidad la zona coorporativa de Perisur: ahí donde se encuentran el Centro Comercial Perisur, el Hotel Radisson, la torre Perisur, el edificio de TMM.

En esa estación subió una señora algo mayor, un rostro bastante severo casi cetrino, como yo iba sentado cerca de la puerta me levanté y toqué su hombro para ofrecerle el asiento. Me sonrió, lo cual es bueno, de hecho no puedo recordar en qué momento sonreír sea señal de algo malo.

Ella se bajó en la siguiente estación, casi con toda la gente que venía en el autobús, mientras yo seguí unas cuantas más hasta llegar a mi oficina.

Mientras caminaba recordé lo que dice la canción de los Rolling Stones:

“You can’t always get what you want
But if you try sometimes well you might find
You get what you need”

Mentes ausentes

IMG_20130613_181145_769Hoy descubrí un artículo muy interesante, publicado por Harvard en 2010 (Killingsworth, M. a, & Gilbert, D. T. (2010). A wandering mind is an unhappy mind. Science (New York, N.Y.), 330(6006), 932. doi:10.1126/science.1192439) que señala que el modo de operación, por defecto, del cerebro humano consiste en pasar “una gran cantidad de tiempo pensando en lo que no sucede a su alrededor, contemplando acontecimientos que sucedieron en el pasado, que podrían ocurrir en el futuro, o que nunca van a suceder”. El estudio señala que habitualmente no mantenemos la atención de forma ininterrumpida, sino que continuamente tenemos períodos en los que la mente se encuentra ausente.

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Mean happiness reported during each activity (top) and while mind wandering to unpleasant topics, neutral topics, pleasant topics or not mind wandering (bottom). Dashed line indicates mean of happiness across all samples. Bubble area indicates the frequency of occurrence. The largest bubble (“not mind wandering”) corresponds to 53.1% of the samples, and the smallest bubble (“praying/worshipping/meditating”) corresponds to 0.1% of the samples.

El estudio concluye que “la mente humana es un mente ausente, y una mente ausente es una mente infeliz. La capacidad de pensar en lo que no está ocurriendo es un logro cognitivo que tiene un costo emocional”.

El problema es ¿cómo conseguir que nuestra mente sea más saludable, más consciente y menos ausente?

¿Alguien conoce algún Método?